¿De dónde nace el 15M? Casi todo el mundo dirá que de la indignación frente a un sistema que blablablabla... No es incorrecto, pero creo que es más preciso decir que el 15M nace del despertar crítico de una sociedad que comienza a demostrar cómo la extensión de la información a través de internet y las redes sociales puede provocar importantes cambios en el devenir de la Historia. Una parte de la sociedad, que crece exponencialmente día tras día, ha cambiado el modo de informarse sobre las cosas que suceden en su país y en el mundo. Antes de la creación de las redes sociales (Twitter, Facebook, etc...) y del desarrollo del web 2.0 en general, los canales de información eran verticales y no participativos. Una agencia de noticias (Efe, por ejemplo) cubría una noticia y periódicos, radios y televisiones utilizaban sus notas de prensa además de sus propios reporteros para elaborar las noticias que el gran público recibía a través de los canales mencionados. La variedad informativa dependía de los diferentes programas y periódicos que se quisieran leer o escuchar, y la participación, de con quién se quisieran compartir charlas y debates. Hoy este sistema ha saltado por los aires.
Marco Travaglio, en la introducción a su espléndida obra La scomparsa dei fatti (La desaparición de los hechos) establece un ejemplo tan sencillo como evidente y clarificador. Si diez personas en un sótano sin ningún acceso al mundo exterior debaten sobre las condiciones atmosféricas existentes en ese momento, las posibilidades son múltiples. Podrán acordar que llueve, que hace sol, que nieva o que está nublado. Cada una de esas diez personas podrá argumentarlo con toda la vehemencia y convicción de la que sea capaz, pero al final, las condiciones meteorológicas serán sólo unas, y probablemente una de esas personas habrá acertado, mientras que las demás estarán equivocadas. Sencillo, ¿no? Se puede debatir sobre algo cuanto se quiera, pero al final la realidad es una sola. Cada uno escribirá después su opinión sobre el sol o sobre la lluvia, pero la verdad es una sola. Bien, pues esto que parece tan fácil no parece serlo tanto a la hora de la verdad porque los intereses ajenos al hecho en sí priman con tanta fuerza que habrá quien sea capaz de sostener que llueve mientras brilla el sol y viceversa. Las necesidades de las líneas editoriales son mayores y tienen más peso que la verdad en sí. Imagino que llegados a este punto pensaréis "ah, eso es lo que hace el periódico XXX y la tele YYY, pero mi amigo Pepito que es del otro bando dice que es al revés". Este es el problema, nos hemos idiotizado hasta tal punto que leemos ciertos periódicos porque queremos leer una determinada serie de cosas y queremos cargarnos de argumentos para discutir "con la otra parte", aun sabiendo que un debate de ese tipo acabará siempre con uno que dice A mientras el otro dice B. Tenemos tanto miedo a cambiar de opinión, a reconocer ciertas cosas y a "traicionar nuestras filas" que somos capaces de ponernos la verdad por montera con tal de defender nuestra posición.
La liberación y el apogeo del sentido crítico llega cuando nos damos cuenta de que todos los medios de comunicación mayoritarios, todos sin excepción, dependen tanto de ciertos intereses polítcos y económicos que serán capaces de deciros que hace sol si llueve y lo contrario. Al máximo, si no quieren decir que hace sol, hablarán de otra cualquier otra cosa y, si se les pregunta, dirán que tampoco es tan importante saber si llueve o hace sol, pero evitarán a cualquier precio reconocer la verdad porque hay algo más fuerte por encima de ellos que no quiere que esa verdad sea revelada. La revolución de internet en cuanto a información no significa sólo acceder a ella en tiempo real y antes de que lo cuenten en el telediario de las nueve, es la posibilidad, la obligación moral de poder ver "en falso directo" lo que sucede (Publicado hace 3 minutos), pudiendo obtener la información de los testigos directos y opinando y comentando con decenas de personas contemporáneamente.
Este ha sido uno de los principales detonantes del 15M, la información. La gente se ha cansado de ver la gran distancia que hay entre lo que sucede y es importante y lo que la prensa "de partido" y los políticos nos cuentan o nos ocultan. La gente se ha cansado de ver que mientras que las cúpulas de bancos y grandes empresas se dividen millones de euros de beneficios en una época en la que miles de personas pierden su trabajo la noticia del día es que hace calor, que un niño se ha ahogado en el mar o que la selección sub20 de hockey submarino ha sido tercera en el mundial. La gente está harta de que no sean noticia las subidas de sueldo de los alcaldes después del 22M, las medidas que se han tomado en Islandia contra los políticos y los banqueros que tienen responsabilidad en la crisis o el nacimiento de movimientos análogos al 15M que están surgiendo cada vez más en todo el mundo, desde Chile a Israel.
No reduzcáis esta nota a "la tele miente, internet dice la verdad", sólo os digo: dudad, de lo que dice la tele y de lo que dice internet, no os quedéis en los titulares, id un poco más allá. La falta de información nos hace débiles y la información nos hace muy fuertes. Cuando escribía el otro día que en el 15M nos sabemos ganadores es precisamente por esto, porque ya no pueden ocultarnos ni engañarnos, porque sabemos qué pasa y porque cuando dicen A podemos comprobar rápidamente si hace una semana decían A o B, porque cuando hay un juicio, somos nosotros los que leemos las acusaciones, condenas, etcétera, y sabemos de qué se acusa a los políticos aunque los medios afines a sus partidos traten de enfangar todo lo que concierne el caso. Tenemos el poder de informarnos y la facultad de dudar de lo que leemos y vemos. ¡¡Dudad!!
Publicado en Facebook el 5 de agosto de 2011
No hay comentarios:
Publicar un comentario